Para su bebé, llorar es su principal medio de comunicación. Aún no puede hablar, pero utiliza el llanto para expresar una necesidad, una molestia o una emoción. Con el tiempo y la observación, aprenderá progresivamente a reconocer las diferentes señales de su hijo. Aquí tiene algunas referencias y consejos para comprender mejor el llanto de su bebé y responder de forma adecuada. Aquí le mostramos cómo gestionar el llanto del bebé en 5 pasos.
¿Por qué llora mi bebé?
Durante sus primeros meses de vida, su bebé expresa principalmente sus necesidades mediante el llanto. Algunos piensan que cuanto más intensos son los llantos, más importante es la necesidad, mientras que otros consideran que cada necesidad corresponde a un tipo de llanto específico. En cualquier caso, con el tiempo, su bebé perfecciona sus formas de expresión y usted aprenderá poco a poco a reconocer sus necesidades. Aquí tiene algunas claves que pueden ayudarle a interpretar el llanto:
- Hambre: el llanto suele comenzar de forma suave y luego se intensifica, acompañado de movimientos de la cabeza como si su bebé buscara succionar.
- Dolor: los llantos son agudos e intensos; su hijo puede ponerse rígido o retorcerse. Estos llantos pueden estar relacionados con dolor de estómago, cólicos del lactante, un eructo atrapado o la salida de los dientes.
- Miedo: estos llantos aparecen tras un ruido o una situación inusual y suelen ir acompañados de una expresión de inquietud. Su bebé necesita ser tranquilizado.
- Incomodidad, aburrimiento o cansancio: el llanto es primero leve e intermitente, y puede aumentar si nada cambia. Es útil comprobar el pañal, la temperatura o la posición de su bebé.
¿Quieres saber más? No dudes en descargar la aplicación May, donde encontrarás numerosos recursos para acompañarte y guiarte a lo largo de tu vida como padre o madre primerizo(a). 
Paso 1 para gestionar el llanto del bebé : observar el llanto
Durante los tres primeros meses de vida, un bebé llora de media entre 2 y 3 horas al día. Sin embargo, el llanto no siempre es sinónimo de dolor. Ante todo, es un medio de expresión para su bebé. La mayoría de las veces, un bebé llora para expresar una necesidad. Los padres suelen ser quienes mejor pueden interpretar el llanto de su bebé y, por tanto, saber cómo responder.
Durante las primeras semanas, puede resultar difícil descifrar el llanto de su hijo. Cuando su bebé llora, le recomendamos intentar proporcionarle un cuidado específico (cambiarle, alimentarle, etc.) y observar su reacción. Si su acción le ayuda a calmarse, habrá acertado; de lo contrario, puede intentar otra cosa. Con el tiempo, aprenderá a comprenderle cada vez mejor. 
Paso 2 para gestionar el llanto del bebé : dar un abrazo
Para un acompañamiento emocional eficaz de su hijo, nada mejor que el contacto físico. Abrazar a su bebé le ayuda a calmarse, y esto está científicamente demostrado. El contacto con usted provoca la liberación de oxitocina, también llamada hormona del amor. La oxitocina actúa como un antídoto contra el cortisol, la hormona del estrés que se libera en su cerebro cuando llora.
Esto contribuye a calmarle. Sin embargo, no siempre es posible llevar a su bebé en brazos durante mucho tiempo. Para ofrecerle contacto físico manteniendo las manos libres, puede utilizar un portabebés como un fular. Así estará pegado a usted y sus movimientos ayudarán a tranquilizarlo.
La palabra de Astrid Brunswick, psicóloga:
“Si bien la necesidad de consuelo de su hijo puede pasar por un momento de abrazo, existen muchas otras respuestas posibles si no se siente disponible para ello, lo cual es perfectamente normal. Puede mostrarse tranquilizador/a colocando una mano sobre él mientras lo mece, poniéndole música mientras permanece a su lado, o alternando momentos en los que le habla para calmarlo con momentos en los que sale de la habitación para respirar.”
Paso 3 para gestionar el llanto del bebé: establecer una rutina para dormir
A partir de los 4 meses aproximadamente, puede comenzar a establecer una rutina para dormir si lo desea. Este momento repetitivo ayuda a su bebé a prepararse para el sueño y le aporta una sensación de seguridad. Al repetir cada noche los mismos gestos, en el mismo orden y en el mismo lugar, le proporciona referencias tranquilizadoras que facilitan la separación a la hora de dormir.
Para que sea eficaz, esta rutina debe desarrollarse en un ambiente tranquilo, con luz suave y pocos estímulos. La regularidad es esencial: una rutina sencilla y repetida ayuda a su bebé a entender que se acerca la noche. La rutina debe ser breve (unos diez minutos en los más pequeños) y comenzar ante los primeros signos de cansancio. Puede incluir, por ejemplo:
- una canción de cuna,
- un cuento corto,
- un biberón o una toma si es necesario,
- un abrazo.
Procure realizar esta rutina en el mismo orden cada noche. Lo importante es que sea un momento agradable y tranquilizador, adaptado a su hijo. 
Paso 4 para gestionar el llanto del bebé : esperar a que pase
Cuando su bebé llora (y también los adultos), libera toxinas presentes en su cuerpo debido al estrés. Llorar le permite así recuperar el equilibrio hormonal. En otras palabras, llorar tiene un efecto positivo en el cuerpo, ya que permite pasar de un estado de estrés a un estado de relajación.
Por eso se habla a menudo del llamado “llanto de descarga”. Si su bebé llora y tiene la sensación de haberlo intentado todo sin éxito, lo mejor suele ser simplemente esperar permaneciendo cerca de él, tomándolo en brazos o acariciándolo para tranquilizarlo. 
Paso 5 para gestionar el llanto del bebé : priorizar la seguridad de su bebé ante todo
Como hemos dicho, el llanto es ante todo un medio de expresión para su bebé. Su función principal es alertar al adulto para expresar una necesidad. Desde este punto de vista, el llanto del bebé es un medio de comunicación muy eficaz, aunque a veces difícil de soportar. Por ello, es completamente normal sentirse desbordado por el llanto continuo de un bebé.
Si siente que está al límite, lo mejor es tomar distancia para no dejarse llevar por la situación. El llanto constante de su bebé puede, en efecto, estresarle hasta el punto de volverse impulsivo, gritar o incluso mecerlo con demasiada fuerza o sacudirlo para que deje de llorar… Es importante prevenir el síndrome del bebé sacudido. Se produce cuando un adulto sacude violentamente a un bebé o a un niño pequeño. El cerebro del niño se proyecta entonces hacia adelante y hacia atrás dentro del cráneo, lo que puede provocar la ruptura irreversible de algunas arterias cerebrales y causar graves daños en el desarrollo neurológico, motor o psicológico.
Si ya no puede más, le recomendamos hacer una pausa colocando a su hijo en su cuna, donde estará seguro. Puede salir de la habitación un momento para calmarse y así volver más disponible para tranquilizar a su bebé. Por último, en algunas situaciones puede ser necesario consultar con un pediatra. Si el llanto es inusual, muy intenso, está acompañado de fiebre, vómitos, rechazo a alimentarse o un cambio de comportamiento, es preferible solicitar una opinión médica. En resumen, el llanto forma parte integral del desarrollo del bebé.
Constituye su principal medio de comunicación para expresar sus necesidades, emociones o incomodidad. Con el tiempo y la experiencia, aprenderá progresivamente a comprender mejor a su bebé y a responder de forma adecuada a sus señales.
**
Créditos de las fotos: evahernandezmartinez | DragonImages | morrowlight | SabrinaBracher | OlgaSmolina
Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.