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Después del nacimiento de tu bebé, tu cuerpo inicia un importante proceso de recuperación. En particular, tu útero debe recuperar su tamaño original, generando contracciones conocidas como “contracciones del posparto”. ¿De qué se trata? ¿Cuáles son los síntomas y cómo aliviarlas?
Contracciones del posparto: hacemos un repaso.
Las contracciones del posparto son contracciones uterinas que ocurren en los días posteriores al nacimiento, ya sea que el parto haya sido vaginal o por cesárea.
Estas contracciones son normales en el posparto y forman parte integral del proceso de recuperación del cuerpo después del parto.
Las contracciones del posparto se desencadenan por la necesidad de que el útero recupere su tamaño previo al embarazo. Justo después del nacimiento de tu bebé, tu útero, que ha alcanzado el tamaño de una gran sandía o un gran repollo, debe volver progresivamente a ser tan pequeño como una mandarina. Este proceso de retracción uterina es posible gracias a contracciones repetidas, a veces dolorosas, que ocurren después del parto.
Estas contracciones sirven para:
Información útil: la OMS recomienda una inyección de oxitocina inmediatamente después del nacimiento para ayudar a la expulsión de la placenta.
En algunos casos, las contracciones del posparto pueden ser más intensas en ciertas pacientes:
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Después del parto, es completamente normal experimentar contracciones del posparto. Esto es lo que debes saber sobre sus síntomas y duración.
Las contracciones del posparto se manifiestan principalmente por:
Algunas pacientes solo sienten molestias leves, mientras que otras describen un dolor intenso. También es frecuente observar, al mismo tiempo, sangrados posparto, especialmente los loquios, que son normales después del parto.
La duración de las contracciones del posparto suele ser limitada. Después de una semana, las contracciones ya no deberían percibirse, aunque puede persistir cierta incomodidad. El útero tarda aproximadamente 6 semanas en recuperar su tamaño normal. 
Algunas mujeres apenas sentirán molestias, mientras que otras necesitarán un acompañamiento específico.
Es importante estar atenta a ciertos signos de alerta durante las contracciones del posparto. Consulta rápidamente con un profesional de la salud si observas:
Estos síntomas pueden indicar una complicación que requiere atención rápida.
En caso de duda, aprovecha las visitas domiciliarias realizadas por una matrona durante el posparto. Estas consultas permiten controlar la correcta cicatrización, supervisar los sangrados, verificar la reducción del útero y resolver todas tus dudas sobre el posparto o la crianza.

Las contracciones del posparto pueden ser sorprendentes y a veces muy dolorosas. Afortunadamente, existen gestos simples y soluciones para intentar aliviar estas contracciones uterinas. En casa, prioriza:
En caso de dolor intenso, no dudes en pedir ayuda a tu equipo médico. Los profesionales pueden recetar analgésicos adecuados. Generalmente se ofrece un analgésico como primera opción, compatible con la lactancia.
Una vez pasada la fase aguda, tu matrona o ginecólogo te acompañarán en la rehabilitación del suelo pélvico y en la prevención de trastornos urinarios que pueden aparecer después del parto.
“Las famosas contracciones forman parte de las molestias frecuentes de los primeros días. Para reducir el dolor, más allá de los medicamentos, ¡la bolsa de agua caliente es muy útil! Recuerda llevar una contigo para tu estancia en la maternidad, ya que no siempre hay disponibles.”
En resumen, las contracciones del posparto forman parte de los fenómenos fisiológicos normales que acompañan la recuperación del cuerpo tras el parto. Su intensidad varía de una persona a otra, pero en la mayoría de los casos desaparecen en pocos días. Mantente atenta a las señales de tu cuerpo y no dudes en buscar el acompañamiento de un profesional de la salud.
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Créditos de las fotos: nanihta | micens | buregina | voronaman111
Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.
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