El síndrome del bebé sacudido puede ocurrir en cualquier familia. Definirlo y prevenirlo es poner todas las probabilidades de tu lado para evitar lo peor. ¿Qué es el síndrome del bebé sacudido? ¿Cuáles son los síntomas? ¿Cómo prevenirlo? Hacemos un repaso.
¿Qué es el síndrome del bebé sacudido?
El síndrome del bebé sacudido, también llamado Traumatismo Craneal No Accidental (TCNA), ocurre cuando un bebé o un niño pequeño es sacudido violentamente por un adulto. El cerebro del niño es entonces agitado dentro de su cráneo, lo que puede provocar rupturas irreversibles de ciertas arterias cerebrales y consecuencias en su desarrollo neurológico, motor o psicológico.
Estas sacudidas violentas suelen producirse cuando el bebé es sujetado por debajo de las axilas o por el tórax. En la mayoría de los casos, el adulto pierde la paciencia frente al llanto del bebé y lo sacude violentamente hacia adelante y hacia atrás para hacerlo callar. Según el Seguro de Salud francés, en la mayoría de los casos los autores son principalmente los padres o cuidadores infantiles, mientras que las madres representan solo alrededor del 10% de los casos.
Se trata de un punto de vigilancia extremadamente importante, ya que varios cientos de niños son víctimas cada año. Este acto está penado con prisión.
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¿Cuáles son los síntomas del síndrome del bebé sacudido?
Los síntomas son observables inmediatamente después de las sacudidas. Según una lista elaborada por el gobierno francés, los principales síntomas son:
- una somnolencia anormal acompañada de alteraciones del estado de conciencia,
- la rigidez del cuerpo o pérdida de tono,
- movimientos inusuales, incluso convulsiones,
- dificultades respiratorias, incluso pausas respiratorias,
- pérdida de apetito, rechazo a comer o vómitos,
- ausencia de sonrisas o balbuceos habituales,
- contacto más difícil, irritabilidad, llanto inusual,
- trastornos oculares: movimientos involuntarios de los ojos, pupilas de diferente tamaño, estrabismo o incapacidad para seguir con la mirada.
Si observas estos síntomas, llama al 15 o al 112. Cuanto antes se atienda al bebé, mayores serán las probabilidades de reducir las secuelas. 
¿Cuáles son las posibles secuelas del síndrome del bebé sacudido?
Cuando un lactante es sacudido violentamente, pueden producirse daños graves en el cerebro, los ojos y la médula espinal. Esto se explica porque la cabeza de los niños pequeños es proporcionalmente más pesada que su cuerpo, sus músculos del cuello están poco desarrollados y su cerebro, aún inmaduro, es especialmente frágil.
Las sacudidas pueden desgarrar vasos sanguíneos y dañar tejidos nerviosos, especialmente debido a la compresión repetida del cerebro y la médula espinal.
Las lesiones más frecuentes incluyen hematomas subdurales, debidos a la ruptura de venas cerebrales, así como hemorragias retinianas. También pueden aparecer otras lesiones neurológicas y oculares.
Según la información proporcionada por el Ministerio de Solidaridad y Familias en su campaña de sensibilización, entre los bebés sacudidos, uno de cada diez fallece. El 75% de los que sobreviven pueden presentar las siguientes secuelas:
- retraso en el desarrollo psicomotor o discapacidades motoras,
- trastornos cognitivos y dificultades de aprendizaje,
- problemas de comportamiento,
- trastornos de la alimentación,
- trastornos del sueño,
- déficit visual o ceguera,
- déficit auditivo o sordera,
- crisis epilépticas.
Estas secuelas pueden requerir atención a largo plazo en rehabilitación y readaptación.
Según el ministerio, la mayoría de las víctimas tienen entre dos y cuatro meses y presentan un alto riesgo de repetición. De media, un lactante que ha sido sacudido ya lo ha sido alrededor de diez veces.

¿Cuál es la atención recomendada para el síndrome del bebé sacudido?
Ante la sospecha de síndrome del bebé sacudido, el niño debe ser hospitalizado.
Llama inmediatamente a los servicios de emergencia marcando el 15 o el 112. Una atención rápida, con un diagnóstico precoz, es esencial para limitar los daños neurológicos. Mientras llegan los servicios de emergencia, coloca al bebé en posición lateral de seguridad si presenta convulsiones o vómitos.
Comprueba también su temperatura y trata una posible fiebre. Asegúrate igualmente de que no necesita beber, comer o ser cambiado, y vístelo según la temperatura.
Una vez en el hospital, el personal sanitario realiza un examen clínico completo. Paralelamente, se pregunta a los padres sobre la aparición de los síntomas. Para detectar posibles lesiones, se realizan pruebas complementarias: análisis de sangre, examen oftalmológico, escáner cerebral, resonancia magnética, radiografías del esqueleto, etc.
Para proteger al niño, el profesional sanitario tiene la obligación legal de informar sobre los signos de maltrato al fiscal.

¿Cómo prevenir el síndrome del bebé sacudido?
El síndrome del bebé sacudido suele producirse tras un episodio de llanto intenso del bebé. Es posible sentir tensión, escalofríos, temblores, dolor de cabeza o de estómago, sensación de opresión, un nudo en la garganta y ganas de sacudirlo o gritar. Debes saber que estas emociones no te convierten en un mal padre o madre. ¡Otros padres sienten lo mismo!
Cuando ya no puedas soportar el llanto, puedes:
- dejarlo en su cama de forma segura y con suavidad,
- alejarte y salir de la habitación,
- llamar a alguien (familia o amigos),
- volver a ver a tu bebé cada 5 o 10 minutos según tu tolerancia,
- ceder el relevo a otra persona,
- respirar profundamente al menos 5 veces,
- abrir la ventana para renovar el aire,
- beber un vaso de agua fría,
- dejar que un trozo de chocolate se derrita bajo la lengua,
- escuchar música,
- contar hasta 10, 20, 30,
- lavarte o masajearte las manos,
- visualizar un paisaje o una persona agradable,
- salir,
- llorar,
- apretar un objeto blando con las manos.
También puedes llamar a la asociación Enfance et Partage en la línea “Allo Parents Bebé”, disponible en el 0 800 00 34 56 (de lunes a viernes de 10:00 a 13:00 y de 14:00 a 18:00).
Además, el progenitor no siempre es el autor. Puede ocurrir en otro miembro del entorno o en una niñera. Es posible detectar signos de maltrato observando el comportamiento del bebé. En general, señales de incomodidad, malestar o rechazo en presencia de un adulto, o la aparición de contusiones, hematomas o marcas —especialmente en un bebé que no puede desplazarse solo— pueden indicar un maltrato.
Asimismo, cuando se trata de dejar a tu hijo al cuidado de una persona externa, es preferible, en la medida de lo posible, optar por alguien con formación en el ámbito de la primera infancia.

¿Cómo apoyar a las familias afectadas por el síndrome del bebé sacudido?
Para apoyar a las familias afectadas por el síndrome del bebé sacudido, puedes por ejemplo seguir grupos de apoyo en redes sociales:
- Asociación Stop Bebé Sacudido – Instagram
- Asociación Francia Bebé Sacudido – Instagram
- AVI – Acción contra la Violencia Infantil – Instagram
El síndrome del bebé sacudido sigue siendo demasiado frecuente, pero existen numerosas iniciativas para prevenir, informar y luchar contra esta violencia no accidental cometida por un adulto que a veces no es consciente del alcance de sus actos. Cuidar de un bebé está lejos de ser una tarea sencilla, pero es posible encontrar apoyo y consuelo en tus seres queridos o en profesionales. No te quedes solo.
En resumen, el síndrome del bebé sacudido es una forma grave de maltrato con consecuencias a menudo irreversibles, que pueden llegar hasta la muerte del niño. Suele producirse por un momento de pérdida de control frente al llanto. Sin embargo, este gesto puede evitarse mediante una mejor prevención.
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Créditos de las fotos: yavdat | seventyfourimages | Image-Source | Prostock-studio
Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.