Golpe en el vientre durante el embarazo: ¿cuándo hay que preocuparse?
Elegir la posición en la que su bebé duerme es esencial para su seguridad y bienestar. ¿Cuáles son las recomendaciones según la edad de su bebé? ¿Es posible hacer que su bebé duerma boca abajo? ¿De lado? ¿Qué posición adoptar para el sueño de su bebé? Hagamos un repaso.
Para favorecer el sueño de su bebé y garantizar tanto su comodidad como su seguridad, algunas posiciones se recomiendan más que otras. Entonces, ¿qué posición debe priorizar para que su bebé duerma?
Dormir boca arriba es la posición recomendada de manera unánime por los pediatras y las autoridades sanitarias para todos los recién nacidos sanos desde el nacimiento. Esta posición reduce significativamente el riesgo de muerte inesperada del lactante al facilitar la respiración y disminuir el riesgo de asfixia.
Su bebé está acostado boca arriba, con la cabeza ligeramente girada hacia un lado para mayor comodidad. Esta posición favorece una buena oxigenación y limita el riesgo de obstrucción de las vías respiratorias mientras protege la columna vertebral y el cuello de su bebé. Incluso para un corto sueño o una siesta, esta posición debe ser prioritaria.
La posición boca abajo solía utilizarse con frecuencia. Actualmente está fuertemente desaconsejada para dormir porque aumenta considerablemente el riesgo de muerte inesperada del lactante. Esta posición presenta un riesgo de asfixia si su bebé no logra liberar sus vías respiratorias. Sus capacidades respiratorias se ven reducidas, especialmente si su cara está contra el colchón.
Sin embargo, esta posición puede proponerse durante los periodos de vigilia, bajo su supervisión, para fortalecer los músculos del cuello y limitar la plagiocefalia (síndrome de cabeza plana). No debe usarse nunca para dormir o dejar que el bebé duerma sin vigilancia, ni siquiera para una siesta corta.
La posición de lado tampoco se recomienda para el sueño del lactante. Durante mucho tiempo se pensó que facilitaba la digestión o reducía las regurgitaciones. Sin embargo, esta posición es inestable y su bebé podría girarse fácilmente boca abajo, aumentando nuevamente el riesgo de asfixia. Se aconseja entonces reservar esta posición para situaciones médicas específicas y siempre con el acuerdo de su pediatra.
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Para favorecer el sueño y garantizar la seguridad de su bebé, es importante elegir bien la cuna, el colchón y respetar ciertas reglas relacionadas con la ropa de cama y los objetos presentes a su alrededor.
La elección de la cuna o cama, así como del colchón, es importante para la seguridad de su bebé:
Para preservar la seguridad de su bebé y evitar cualquier riesgo de obstrucción de las vías respiratorias, ciertos elementos deben evitarse en su cama:

Crear un ambiente de sueño sano y relajante es esencial para favorecer el buen desarrollo y la seguridad de su bebé.
La temperatura y la luz son dos elementos clave para un sueño tranquilo y seguro:
La ubicación de la cuna contribuye a la seguridad y comodidad del bebé. Para ello, coloque la cama:

El emmaillotage consiste en envolver al bebé con una manta o un paño para limitar sus movimientos. Esta técnica proporciona al bebé una sensación de sujeción y seguridad, similar a la percibida en el útero. Ayuda a calmarlo y puede facilitar el sueño. El emmaillotage generalmente se utiliza durante los periodos de sueño o para calmar el llanto. Si su bebé parece disfrutarlo, es posible proponérselo varias veces al día. Sin embargo, algunos bebés no toleran ser envueltos. En ese caso, no insista.
Por último, solo proponga el emmaillotage bajo su supervisión, es decir, cuando esté despierto y disponible para vigilarlo. Para realizar el emmaillotage, coloque primero al bebé en el centro del paño, con las manos cerca del rostro. Doble el lado izquierdo sobre su hombro y colóquelo bajo su brazo derecho; luego haga lo mismo del otro lado e introduzca el extremo inferior bajo los pies y bajo la espalda.
Precauciones esenciales: el bebé debe dormir boca arriba, nunca boca abajo, especialmente cuando está envuelto. Asegúrese de que pueda pasar una mano entre su pecho y el tejido, y que las piernas conserven libertad de movimiento. 
La plagiocefalia es una deformación del cráneo del lactante, marcada por un aplanamiento asimétrico en la parte posterior o lateral de la cabeza. Existe una relación entre la posición del sueño y esta deformación, pero no se preocupe, es totalmente posible limitar este riesgo sin comprometer la seguridad.
La clave para prevenir la plagiocefalia es fomentar la movilidad del bebé cuando está despierto, respetando las reglas de seguridad para dormir. Aquí van algunos consejos:
En la mayoría de los casos, estas medidas son suficientes para prevenir o corregir una ligera plagiocefalia. Sin embargo, es importante consultar a su pediatra si:
En algunos casos, se podrá proponer una atención específica, especialmente fisioterapéutica, para ayudar a su bebé a recuperar buena movilidad y una correcta forma craneal.
Para concluir, con el fin de garantizar la seguridad y el bienestar de su bebé durante el sueño, se recomienda acostarlo boca arriba y elegir un colchón firme sin edredones ni almohadas. Estas precauciones ayudan a limitar los riesgos y a favorecer el sueño de su bebé.
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Créditos de las fotos: Anna_Om | seventyfourimages | photobiloity | Image-Source | marowl
Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.
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