Eccema y dermatitis atópica en niños o bebés

Escrito por Pierre Kadlub
Actualizado el 3 abril 2026
Salud del bebé
5 minutos

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El eccema, también llamado dermatitis atópica, es una afección cutánea no contagiosa frecuente en bebés y niños pequeños. Los brotes se manifiestan con mayor frecuencia por una piel muy seca, placas rojas y picazón, también llamada prurito, a veces intensa. ¿Cómo reconocer el eccema? ¿Qué cremas utilizar? ¿Qué hacer o qué evitar? Eccema y dermatitis atópica en niños/bebés: hacemos un repaso.

¿Cómo reconocer el eccema en niños o bebés ?

El eccema aparece en brotes sucesivos. Se trata de los conocidos brotes de eccema. Posteriormente, la enfermedad suele evolucionar con períodos de brotes alternados con fases de remisión. Estos brotes suelen ir acompañados de enrojecimiento y lesiones inflamatorias visibles en la piel de su hijo. Su duración varía según el niño y puede extenderse desde unos meses hasta varios años. En la mayoría de los casos, el eccema atópico disminuye progresivamente y termina desapareciendo durante la infancia. Según el Seguro de Salud francés, la dermatitis atópica solo persiste en la edad adulta en el 5 % de los casos. Síntomas a vigilar en su hijo:

  • Una piel tan seca que se vuelve áspera (se siente más de lo que se ve).
  • Placas rojas especialmente en el rostro, el tronco y en los pliegues de la piel.
  • Su hijo intenta rascarse de día y de noche.

En este caso, hay pocas dudas: probablemente se trate de eccema. Sin embargo, es necesario un diagnóstico médico. Solicite una cita con su pediatra para confirmar el diagnóstico. En caso de síntomas graves o persistentes, también puede recomendarse consultar con un dermatólogo. Es bueno saber: el eccema atópico suele ser hereditario. Según el Seguro de Salud francés, en el 50 al 70 % de los casos, un familiar de primer grado ya lo ha padecido. ¿Quieres saber más? No dudes en descargar la aplicación May, donde encontrarás numerosos recursos para acompañarte y guiarte a lo largo de tu vida como padre o madre primerizo(a). Eccema y dermatitis atópica en niños o bebés - May App Salud

¿En qué partes del cuerpo se desarrolla el eccema en el niño según la edad?

El eccema atópico en niños puede manifestarse de manera diferente según la edad. La localización de las lesiones, su aspecto y las zonas del cuerpo afectadas evolucionan progresivamente.

Eccema en bebés entre 0 y 1 año

En bebés de 0 a 1 año, el eccema del lactante suele aparecer de forma simétrica. Las lesiones afectan principalmente las zonas convexas del rostro (frente, mejillas, mentón), así como algunas partes de las extremidades como brazos y piernas. En cambio, la nariz y las nalgas suelen estar preservadas. Los pliegues detrás y debajo de las orejas pueden presentar grietas y supuración, mientras que el pliegue anterior del cuello también suele verse afectado. Es bueno saber: si aparecen pequeñas placas grasas blancas o amarillentas en el cuero cabelludo de su bebé, probablemente se trate de costra láctea.

Eccema en niños de 1 a 2 años

Entre 1 y 2 años, el eccema atópico aparece principalmente en la cabeza, el cuello y los pliegues de flexión. También pueden aparecer lesiones en el tronco y las extremidades, en forma de placas rojas redondeadas del tamaño aproximado de una moneda. En general, las palmas de las manos, las plantas de los pies y la nariz rara vez se ven afectadas.

Eccema en niños mayores de 2 años

Después de los 2 años, las lesiones de eccema atópico suelen volverse más gruesas y blanquecinas, con un aspecto liquenificado, provocando picazón intensa. El rostro se ve afectado con menor frecuencia, pero la zona debajo de los párpados inferiores puede aparecer más oscura, gruesa y con pliegues marcados. La zona alrededor de la boca también puede verse afectada. Las lesiones se localizan principalmente en los pliegues (cuello, detrás de las orejas, codos, rodillas), pero también en las manos, las muñecas y los tobillos. Más raramente, pueden extenderse a otras partes de las extremidades. La piel suele estar muy seca, especialmente en las manos, donde puede agrietarse o fisurarse. Eccema y dermatitis atópica en niños o bebés - May App Salud

¿Qué hacer en caso de eccema y dermatitis atópica en niños o bebés?

Existen tratamientos para aliviar el eccema en bebés y niños, y son muy eficaces.

¿Qué crema utilizar para tratar el eccema y la dermatitis atópica en niños o bebés?

Una buena hidratación ayuda a limitar la sequedad y a proteger la piel de las irritaciones. Aquí le explicamos cómo proceder: Lave a su hijo con un limpiador syndet (“sin jabón”) sin perfume, que no reseque más la piel. Enjuague bien. Utilice una crema emoliente sin perfume, preferiblemente en forma de bálsamo como Exomega Bálsamo® o Xémose Bálsamo®. Puede aplicar este bálsamo dos veces al día. Aplíquelo preferiblemente después del baño, ya que penetrará mejor en la piel, cuando los poros están más abiertos. El tratamiento emoliente es la base del tratamiento del eccema en bebés. Permite espaciar los brotes e incluso podría proteger contra el desarrollo de alergias al restaurar la función de barrera de la piel.

Eccema y dermatitis atópica en niños o bebés: corticosteroides tópicos

Es una crema a base de cortisona que tratará la piel de su hijo y hará desaparecer el eccema. Debe aplicarse una vez al día sobre las zonas afectadas hasta la desaparición completa de los síntomas. Atención: normalmente se utiliza una crema diferente para el rostro y el cuerpo. Para el cuerpo, los médicos suelen prescribir un corticosteroide más potente, y para el rostro una crema más suave de potencia moderada. Muchos padres temen las cremas con cortisona y las aplican con demasiada moderación. En realidad, la piel se ve más afectada por el eccema que por los corticosteroides tópicos, que son esenciales para curar el eccema de su bebé.

Otros cuidados para tratar el eccema y la dermatitis atópica en niños o bebés

  • Baños cortos (máx. 10 minutos) o duchas. La temperatura del agua debe ser tibia (máx. 33 °C). Puede bañar a su hijo un día sí y otro no, no es necesario resecar más su piel.
  • Evitar frotar con fuerza al secar a su hijo después del baño. Seque con suaves toques con una toalla suave.
  • Use ropa interior de algodón. Evite también presiones y botones en contacto directo con la piel de su hijo.
  • Mantener las uñas cortas y lo más limpias posible para evitar infecciones.
  • Evitar el contacto con personas que tengan herpes (herpes labial), ya que puede provocar una sobreinfección en su hijo.
  • Asegúrese de ventilar bien la habitación y mantener una temperatura media (19 °C).
  • Limitar al máximo la exposición de su hijo a sustancias alergénicas o irritantes como el polvo, los animales domésticos, perfumes y suavizantes perfumados, lana, tejidos sintéticos, humo de cigarrillo, contaminación urbana e industrial, frío seco, así como calor húmedo (la sudoración empeora las lesiones).
  • Enjuagar bien con agua limpia después de los baños en piscina, ya que el cloro es agresivo para la piel.

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Qué evitar en caso de eccema y dermatitis atópica en niños o bebés

  • La ropa que pica puede empeorar la picazón. Evite materiales como la lana y prefiera algodón suave.
  • No utilice productos de cuidado que contengan aceite de almendra dulce, trigo o avena (excepto plántulas de avena Rhealba® sin proteínas), sésamo u otros alimentos. No solo los aceites no hidratan correctamente, sino que además estos productos pueden provocar alergias alimentarias en el futuro, especialmente a los frutos secos.

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Señales de alerta en caso de eccema y dermatitis atópica en niños o bebés

El eccema puede provocar el desarrollo de infecciones cutáneas más graves como el impétigo. Generalmente son infecciones de origen bacteriano. Consulte rápidamente a su pediatra si su hijo no responde a los tratamientos habituales o presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • la aparición de fiebre durante los brotes,
  • una modificación de las lesiones habituales (supuración, costras, granos con pus o incluso mal olor).

¿Mi hijo presenta “atopia” y/o una alergia alimentaria?

La atopia es una predisposición genética a desarrollar enfermedades “alérgicas” como el eccema (también llamado dermatitis atópica), el asma, las alergias respiratorias (como la fiebre del heno o la rinitis alérgica a los ácaros) y las alergias alimentarias. Si su hijo presenta eccema, tiene mayor riesgo que otros niños de desarrollar alguna de estas enfermedades. ¡Pero eso no significa necesariamente que tenga una alergia alimentaria! Las pruebas de alergia alimentaria solo se realizan si el eccema no responde a un tratamiento bien llevado o si se acompaña de otros síntomas que sugieran una alergia alimentaria. En resumen, el eccema es una afección frecuente en bebés y niños, que se manifiesta por brotes de placas rojas, piel muy seca y picazón intensa. Afortunadamente, una buena hidratación de la piel y un tratamiento eficaz suelen permitir aliviar a su hijo y controlar los brotes. ** Créditos de las fotos: aliona2194 | ta_bu | kryzhov | natalyaraeva Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.


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