La endometritis es una de las posibles complicaciones tras el parto. Según profesores de la Universidad de Lille, la endometritis posparto representaría entre el 2 y el 3% de las infecciones posparto en las mujeres. ¿Cómo se manifiesta y cómo se trata?
La endometritis posparto: hacemos un repaso.
¿Qué es la endometritis posparto y cuáles son sus causas?
La endometritis, que no debe confundirse con la endometriosis, es una inflamación del revestimiento interno del útero, llamado endometrio, causada por una infección. Esta patología suele desarrollarse después de un parto, de ahí su nombre de endometritis posparto.
La endometritis posparto puede tener como causa:
- Un trabajo de parto prolongado o una rotura prolongada de las membranas amnióticas.
- Una infección genital baja o uterina ya presente antes del parto.
- Procedimientos intrauterinos (dentro del útero) durante el trabajo de parto o el posparto, por ejemplo la revisión uterina o la extracción manual de la placenta (el profesional introduce una mano en el útero para extraer total o parcialmente la placenta, o comprobar que el útero está vacío en caso de hemorragia).
- Restos placentarios que permanecen en el útero.
- Una mala asepsia durante el parto: ciertos procedimientos obstétricos o quirúrgicos también pueden aumentar el riesgo de infección, especialmente cuando implican la introducción de instrumentos en la cavidad uterina.
En general, los profesionales de la salud se aseguran de utilizar material ginecológico y obstétrico estéril para evitar el riesgo de endometritis, tanto en partos vaginales como por cesárea. Por otro lado, cuando el riesgo de infección es mayor (procedimientos intrauterinos, signos o riesgo de infección durante el trabajo de parto), se administrarán antibióticos como medida preventiva.
Fuera del período posparto, la endometritis también puede aparecer como consecuencia de infecciones de transmisión sexual (clamidia, micoplasma, etc.), tuberculosis, anemia o durante procedimientos intrauterinos (colocación de DIU, aborto, etc.).
Es importante saber: la endometritis después del parto ocurre con mayor frecuencia tras una cesárea, especialmente cuando esta se realiza de urgencia. Aunque el parto nunca puede ser completamente estéril, se aplican sistemáticamente medidas de asepsia. En el caso de una cesárea, se recomienda la administración de antibióticos profilácticos en la hora previa a la intervención, ya que reduce el riesgo de endometritis en aproximadamente un 75%.
¿Quieres saber más? No dudes en descargar la aplicación May, donde encontrarás numerosos recursos para acompañarte y guiarte a lo largo de tu vida como padre o madre primerizo(a).

¿Cómo reconocer la endometritis posparto y obtener un diagnóstico?
La endometritis se presenta la mayoría de las veces de forma aguda, pero algunas mujeres sufren endometritis crónica. Los síntomas tempranos que aparecen en los días posteriores al parto suelen ser:
- Dolor pélvico con espasmos uterinos que no se alivian con analgésicos ni con calor local.
- Secreciones vaginales con mal olor.
- Fiebre.
- Taquicardia.
- Dolores de cabeza.
- Malestar o sensación de debilidad.
Si observas uno o varios de estos síntomas, se recomienda consultar a un profesional de la salud. Este diagnosticará la endometritis mediante un examen ginecológico, que consiste en la palpación del útero, la toma de una muestra vaginal (para identificar los gérmenes implicados) y un análisis de sangre (para determinar el estado de la infección). También se pueden realizar otros exámenes en paralelo para descartar otras posibles causas.
La detección de una endometritis crónica es muy recomendable durante un estudio de infertilidad, en mujeres que presentan abortos recurrentes o en caso de fracaso de la fecundación in vitro (FIV).

¿Qué tratamientos existen para la endometritis posparto?
Cuando se trata a tiempo, la endometritis no representa ningún peligro para la madre. El tratamiento se basa en antibióticos administrados por vía intravenosa durante al menos 48 horas. El profesional de la salud (ginecólogo o matrona) puede recetar probióticos, ya que ayudan a restaurar la flora vaginal.
Si la endometritis se debe a la retención de restos placentarios o membranosos, estos se eliminan mediante aspiración.
Si la enfermedad no se trata, pueden aparecer complicaciones como infertilidad, shock séptico o peritonitis pélvica (una inflamación aguda del peritoneo, la membrana que recubre la cavidad abdominal).
La endometritis puede tratarse fácilmente si se diagnostica rápidamente. Sin embargo, es una patología que puede conllevar complicaciones importantes. No se deben ignorar los síntomas. Por lo tanto, consulta a un profesional de la salud en cuanto experimentes síntomas anormales después del parto.

Seguimiento médico en el posparto
En general, es importante cuidarse después del parto. Según la definición médica, el período posparto se extiende durante aproximadamente 6 a 8 semanas después del nacimiento. Esta duración corresponde al tiempo necesario para que el útero recupere su tamaño y posición previos al embarazo. Sin embargo, la duración del posparto varía según la mujer, pudiendo durar varios meses o incluso años.
Durante los primeros días, tendrás un seguimiento estrecho, en la maternidad o en casa, principalmente a cargo de una matrona. Ella evalúa tu estado general examinando distintos parámetros y puede recurrir a otros especialistas si es necesario. Una vez en casa, el seguimiento puede continuar con una matrona independiente, que te acompaña tanto a nivel físico como psicológico y puede acudir varias veces a tu domicilio.
Durante el primer mes, una consulta posnatal permite comprobar tu recuperación global, abordar temas como la anticoncepción, la cicatrización, la lactancia y posibles complicaciones. La rehabilitación del suelo pélvico suele comenzar en este período. Una entrevista posnatal temprana también tiene como objetivo detectar dificultades psicológicas, en particular la depresión posparto.
A largo plazo, es importante retomar un seguimiento ginecológico regular con una matrona, ginecólogo o médico, considerar la rehabilitación abdominal si es necesario y consultar a otros profesionales de la salud según tus necesidades. Lo esencial es no descuidar tu salud y darte el tiempo necesario para recuperarte completamente.
En resumen, la endometritis posparto es una infección relativamente frecuente pero generalmente bien tratada cuando se diagnostica a tiempo. El posparto es un período de transición, a menudo intenso, durante el cual tu cuerpo y tu mente necesitan atención y cuidados. Un acompañamiento adecuado, consultas regulares y una escucha atenta de tus sensaciones son las claves para una recuperación tranquila.
**
Créditos de las fotos: Dimaberlin | TrueTouchLifestyle | debbalba
Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.