La bronquiolitis es una infección respiratoria causada por un virus, a menudo el virus respiratorio sincitial (VRS), que afecta a los bronquiolos (pequeños bronquios) pulmonares. La bronquiolitis es una enfermedad contagiosa. Cada año, afecta al 30% de los niños menores de 2 años, principalmente entre octubre y marzo. Aunque es benigna en la mayoría de los casos, la bronquiolitis puede provocar complicaciones graves. Por lo tanto, es importante saber identificar y tratar la bronquiolitis, pero sobre todo reconocer las señales de alarma. La Dra. Emmanuelle Rondeleux, pediatra en May, le explica lo que debe saber sobre la bronquiolitis en este artículo.
¿Cómo reconocer la bronquiolitis?
La bronquiolitis afecta a los menores de 2 años. Los primeros síntomas de la bronquiolitis (generalmente los 3 primeros días) se parecen a los de un resfriado, a saber:
- nariz tapada,
- secreción nasal,
- estornudos,
- leve fiebre (38,5° o menos).
Estos síntomas suelen ir acompañados de una tos. La bronquiolitis se caracteriza en particular por accesos de tos frecuentes que pueden ir acompañados de congestión a nivel de los bronquios, una respiración más rápida y silbidos. En la gran mayoría de los casos, los síntomas pueden empeorar durante los 2 primeros días y atenuarse progresivamente a partir del 5.º día, desapareciendo al cabo de 8 a 10 días (aunque la tos puede durar hasta 3 semanas). No obstante, si su bebé presenta síntomas de bronquiolitis, le aconsejamos consultar a su médico rápidamente para confirmar el diagnóstico. ¿Quieres saber más? No dudes en descargar la aplicación May, donde encontrarás numerosos recursos para acompañarte y guiarte a lo largo de tu vida como padre o madre primerizo(a). 
¿Cómo se transmite la bronquiolitis del lactante?
La bronquiolitis es una infección estacional que aparece con mayor frecuencia hacia mediados de octubre y desaparece a finales del invierno. Su máxima intensidad suele observarse entre noviembre y diciembre. El virus se propaga muy fácilmente de una persona a otra, especialmente por:
- la saliva,
- la tos,
- los estornudos.
También puede sobrevivir en las manos y en diversas superficies u objetos cotidianos (juguetes, chupetes, peluches, etc.), favoreciendo así el contagio. 
Su bebé presenta síntomas de bronquiolitis: qué hacer
En la mayoría de los casos, no es necesario ningún medicamento para tratar la bronquiolitis. En cambio, es esencial que su hijo no tenga dificultad para respirar. El tratamiento se basa ante todo en medidas destinadas a limitar la obstrucción de las vías respiratorias por el moco y a mejorar el confort respiratorio. Así, si su hijo tiene bronquiolitis, le recomendamos las siguientes medidas: Lavar regularmente la nariz de su bebé. No es un momento agradable para usted ni para su bebé, pero es eficaz. Para ello, utilice monodosis de suero fisiológico o, después de los 9 meses, un spray nasal:
- Posición de inicio : acueste a su hijo boca arriba o de lado.
- Sujete suavemente pero con firmeza su cabeza hacia un lado (puede que no le guste lo que viene…)
- Coloque la pipeta o el spray en la entrada de la fosa nasal, dirigida hacia la parte posterior.
- Presione suavemente o haga una pulverización.
- Espere unos segundos. El objetivo se alcanza si la solución sale por la otra fosa nasal.
- Repita del otro lado.
Lo ideal es repetir la operación antes de cada comida y antes de dormir. Si su bebé está muy resfriado, puede hacerlo tantas veces como sea necesario. Ofrecer líquidos con frecuencia, si es necesario, las soluciones de rehidratación oral tipo ADIARIL©, VIATOL© pueden ayudar a fluidificar bien las secreciones bronquiales y a evitar la deshidratación. Fraccionar la alimentación de su bebé. Las molestias respiratorias a menudo provocan dificultades para alimentarse. Por lo tanto, es importante tomarse su tiempo: no dude en hacer pausas durante las tomas. También puede dar tomas pequeñas (o biberones pequeños) con más frecuencia para fraccionar sus comidas. Aliviar la fiebre. Si su bebé tiene fiebre (temperatura superior a 38,5°), puede darle paracetamol (preste atención a respetar la dosis según el peso y el intervalo de 6 horas entre 2 tomas). 
Su bebé presenta síntomas de bronquiolitis: lo que no debe hacer
Algunas prácticas pueden agravar los síntomas de la bronquiolitis o presentar riesgos para el lactante; estas son las prácticas que se deben evitar:
- No dar medicamentos contra la tos ni fluidificantes bronquiales : son ineficaces en el lactante con bronquiolitis e incluso pueden ser peligrosos.
- No acostar a su bebé boca abajo : esta posición no mejora la respiración y aumenta el riesgo de muerte inesperada del lactante (MIL). La posición recomendada sigue siendo boca arriba, sobre un colchón firme.
- No fumar cerca de su bebé : el humo del tabaco, incluso en poca cantidad, irrita las vías respiratorias frágiles del lactante. El tabaquismo pasivo, incluido el humo impregnado en la ropa o en el entorno, aumenta el riesgo de complicaciones.
- Evitar la automedicación : los antibióticos no están indicados en la bronquiolitis porque se trata de una infección viral. Solo un·a profesional de la salud puede decidir prescribir un tratamiento en caso de complicación.

Bronquiolitis del lactante: lo que debe alertarle
Se requiere una vigilancia más estrecha si su bebé tiene bronquiolitis.
Si su bebé se encuentra en una de las siguientes situaciones, consulte a un médico en las 24 horas:
- Su bebé nació prematuro y/o presentó problemas respiratorios al nacer.
- Padece una enfermedad crónica.
- Su bebé come menos de lo habitual (menos de la mitad de lo que come o bebe normalmente).
- Presenta trastornos digestivos : vómitos, diarrea.
- A su bebé le cuesta respirar o su ritmo respiratorio le parece más rápido de lo habitual (> 40 respiraciones por minuto).
- Ya ha consultado, pero los síntomas empeoran, o bien después de unos días la fiebre aumenta y las secreciones bronquiales le parecen espesas, amarillas o verdosas, o parece tener dolor de oído: es posible una sobreinfección bacteriana.
En algunos casos, es necesario llevar directamente a su bebé a urgencias:
- Su bebé tiene menos de 6 semanas.
- Tiene menos de 3 meses y nació muy prematuro (antes de la semana 34 de embarazo).
- Su bebé rechaza alimentarse o beber, o vomita después de cada biberón.
- Tiene una enfermedad respiratoria, cardíaca o neuromuscular.
- Su comportamiento cambia (duerme mucho más de lo habitual o, por el contrario, no consigue dormirse, presenta quejidos o falta de tono).
- Le cuesta cada vez más respirar : su respiración es rápida (> 60 respiraciones por minuto) y más corta, o bien irregular y lenta; hace pausas respiratorias; presenta signos de dificultad respiratoria (aleteo nasal, el abdomen se eleva, y los espacios entre las costillas y por encima de las clavículas se hunden (tiraje intercostal)).
Tras la curación, algunos lactantes pueden presentar nuevos episodios de bronquiolitis durante nuevas epidemias. A partir del 3.º episodio acompañado de silbidos se habla de asma del lactante. Entonces pueden ser necesarios un análisis de sangre y una radiografía de los pulmones.
Como siempre, lleve a su hijo a urgencias si observa alguno de los siguientes trastornos:
- Del comportamiento : su hijo está decaído o somnoliento, irritable, no se comporta como de costumbre. Duerme mucho y es difícil despertarlo.
- De la coloración : está muy pálido, tiene ojeras y los globos oculares parecen hundidos, su piel está marmórea o sus labios azulados.
- De la respiración : le cuesta respirar o hace pausas respiratorias.
¿Cómo prevenir la bronquiolitis del lactante?
Algunas normas de higiene pueden limitar el riesgo de contagio durante un período epidémico o, al menos, el riesgo de recaída:
- Lavarse las manos (y las de sus otros hijos) antes de tocar a su lactante, o utilizar un gel hidroalcohólico desinfectante.
- No besar a su hijo en la cara si está resfriado. Del mismo modo, si está resfriado, es preferible usar mascarilla cuando cuide de su bebé.
- Si es posible, no sacar a su bebé durante los primeros meses a lugares demasiado concurridos y cerrados, como el transporte público o los grandes comercios.
- Ventilar regularmente su vivienda (al menos 10 minutos al día) y evitar sobrecalentar las habitaciones (19 a 20 °C son suficientes).
- No intercambiar chupetes, biberones o cubiertos de su bebé con los de otro.
- Lavar con frecuencia los juguetes y peluches.
- Limpiar regularmente la nariz del lactante en caso de rinofaringitis.
- Mantener a su hijo en casa durante la bronquiolitis, ya que la asistencia a la colectividad en la fase aguda favorece la difusión del virus.
- No fumar en presencia de un niño.
Para reducir el riesgo de infección por el VRS, durante el período de circulación del virus hay dos opciones:
- Vacunación durante el embarazo: puede realizarse entre las 32 y 36 semanas de amenorrea con la vacuna Abrysvo®, salvo si esta inyección ya se realizó en un embarazo anterior.
- Protección directa del lactante: su bebé puede recibir el anticuerpo monoclonal Beyfortus®. Se administra en la maternidad a los bebés nacidos a partir de septiembre de 2025, o en la consulta del médico o la matrona si el niño nació después del 1 de febrero de 2025.
En resumen, la bronquiolitis es una infección respiratoria frecuente, generalmente benigna, pero que requiere una vigilancia particular, sobre todo en los lactantes. Saber reconocer los primeros síntomas, adoptar los gestos adecuados en el día a día y evitar prácticas inadecuadas permite, en la mayoría de los casos, acompañar eficazmente la recuperación de su hijo en casa. En caso de duda, no dude nunca en consultar a su profesional de la salud. ** Créditos de las fotos: maxbelchenko | joaquincorbalan | Image-Source | puhimec Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.