¿A tu hijo/a le cuesta dormirse y sus siestas se vuelven más cortas o irregulares? Tal vez esté atravesando una fase de regresión del sueño. Estos períodos pueden ir acompañados de falta de sueño, tanto para tu hijo/a como para ti, a veces con una somnolencia marcada durante el día. ¿Hay que preocuparse? Las regresiones del sueño en los niños: hacemos balance.
¿Hay que preocuparse por las regresiones del sueño en los niños?
El término “regresión” es un término controvertido porque tiene una connotación muy negativa aunque a veces se trata de una fase de desarrollo normal en el niño. Concretamente, lo que podríamos llamar una “regresión” del sueño es una alteración repentina del sueño, que puede aparecer en distintos momentos de la vida de un niño. Este fenómeno no afecta a todos los niños, pero cuando aparece, es totalmente normal y no debe preocuparte. 
¿Cómo evoluciona el sueño en el niño?
El sueño, tanto en el niño como en el adulto, está estructurado en ciclos. Comienza con una fase de conciliación del sueño y, después, varios ciclos se suceden a lo largo de la noche. Cada ciclo se compone de dos grandes tipos de fases. Las fases tranquilas corresponden al sueño no REM, más o menos profundo, durante el cual la actividad cerebral se ralentiza progresivamente. Este sueño favorece la recuperación física y el descanso del organismo. Por el contrario, las fases de intensa actividad cerebral se llaman sueño REM. Durante estos períodos, el cerebro está tan activo como durante la vigilia. Es en ese momento cuando aparecen los sueños, acompañados de movimientos rápidos de los ojos, característicos de este tipo de sueño. Una noche suele incluir de cuatro a seis ciclos, cada uno alternando sueño no REM y sueño REM. La duración de los ciclos y la proporción de cada fase evolucionan en función de la edad de tu hijo/a. Por último, las necesidades de sueño varían de un niño a otro. No obstante, un tiempo mínimo de sueño sigue siendo indispensable para asegurar un crecimiento armonioso y un buen estado de forma durante el día. 
¿Cuáles son los signos de regresións del sueño en un niño?
La regresión del sueño en un bebé puede manifestarse de diferentes maneras. Aquí tienes algunos signos sugestivos:
- dificultades repentinas para conciliar el sueño,
- una mayor agitación a la hora de acostarse,
- un aumento del apetito o tomas más frecuentes por la noche,
- más despertares nocturnos,
- siestas alteradas.
Estos signos varían, por supuesto, según la edad de tu hijo/a. 
¿Por qué mi hijo/a atraviesa regresiones del sueño?
En la mayoría de los casos, estas fases aparecen en relación con un cambio reciente en la rutina diaria o en el entorno de tu hijo/a. Por ejemplo:
- Después de unas vacaciones en familia durante las cuales se habituó a dormir en un entorno diferente.
- Durante un cambio en su entorno: la entrada en la guardería, la escuela, un cambio de habitación o incluso la separación de sus padres.
- Durante fases de nuevas adquisiciones: gatear, caminar…
- Durante un episodio viral o una erupción dental.
A veces el cambio puede parecerte insignificante, pero no lo es para tu hijo/a: un cambio en la disposición de su cama, un nuevo niño que llega a su entorno de cuidado… Estos cambios también pueden estar en el origen de una regresión del sueño. ¿Quieres saber más? No dudes en descargar la aplicación May, donde encontrarás numerosos recursos para acompañarte y guiarte a lo largo de tu vida como padre o madre primerizo(a). 
¿Cuándo aparecen las regresiones del sueño en un niño?
Aunque los estudios no lo expliquen, se observa que estas fases de regresión del sueño aparecen con mayor frecuencia en ciertas etapas clave del desarrollo infantil, en particular:
Las regresiones del sueño hacia los 4 meses
Se habla entonces de lo que se denomina el “despertar de los 4 meses”: el bebé vive un gran despertar relacional y una fase de desarrollo emocional importante. Busca cada vez más entrar en relación y descubrir el mundo. La organización de su sueño también evoluciona, con la aparición de fases de sueño ligero, lo que puede explicar despertares más frecuentes.
Las regresiones del sueño hacia los 7–9 meses
Gracias al gateo, tu bebé gana autonomía. Este período también puede estar marcado por las primeras erupciones dentales y por una mayor sensibilidad a la separación de sus figuras de apego.
Las regresiones del sueño hacia los 12 meses
Adquiere la marcha, sus emociones siguen siendo muy intensas y su desarrollo cognitivo es muy activo.
Las regresiones del sueño hacia los 18 meses
La toma de conciencia de la separación puede seguir presente y continúa adquiriendo nuevas habilidades motoras.
Las regresiones del sueño hacia los 2–3 años
Tu hijo/a se afirma más y aprende a hablar. Ahora también puede tomar decisiones y tratar de negociar la hora de acostarse.
Las regresiones del sueño hacia los 3–4 años
Todavía pueden producirse regresiones después de los 3 años, ya que las pesadillas y los miedos nocturnos pueden perturbar el sueño.
¿Cuánto dura el período de regresión del sueño?
Por suerte, las fases de regresión no duran eternamente. Duran, de media, entre 2 y 3 semanas. 
¿Qué hacer durante estas fases de regresión del sueño?
No siempre es fácil saber cómo actuar ante estas fases de regresión. Para orientarte lo mejor posible, aquí tienes algunos consejos:
- Mantener el mismo horario de acostarse que de costumbre.
- Seguir con la misma rutina nocturna para tranquilizar a tu hijo/a. Un ritual de acostarse estable favorece el sueño al darle referencias constantes.
- Priorizar actividades tranquilas por la noche (¿por qué no un poco de lectura?).
- Acompañar a tu hijo/a e intentar ser lo más flexible posible.
- Tranquilizar a tu hijo/a si es necesario, sin introducir nuevos hábitos que no quisieras mantener después (por ejemplo, si ya no comía por la noche, no vuelvas a ofrecerle alimento).
Si tu hijo/a llora, puedes:
- Quedarte a su lado a la hora de acostarse, calmarle con caricias y establecer contacto con tu mano. Esto puede ayudarle a recuperar la calma. Para algunos niños, será más eficaz entrar y salir para tranquilizarles puntualmente, en lugar de quedarse al lado de forma permanente (lo que puede mantener su estado de alerta e impedir que se duerma).
- Intentar mantener la calma si sigue llorando. Es importante tener en cuenta que no lo hace para molestarte. Si sientes que has llegado a tu límite, no dudes en cambiar de habitación o pasar el relevo. Es normal sentirse desbordado/a a veces.
Estos enfoques no se adaptan a todas las familias ni a todas las edades. No existe un método universal y lo esencial es elegir una solución coherente con las necesidades de tu hijo/a. 
¿Cuándo hay que consultar durante las fases de regresión del sueño?
No hay motivo de preocupación con respecto a las fases de regresión del sueño. Hay que armarse de paciencia. En caso de duda, puedes hablarlo con tu profesional sanitario o bien acudir a la mensajería de May y hacer todas tus preguntas a nuestras enfermeras pediátricas, que podrán aconsejarte. En resumen, no se trata de un retroceso ni de un problema, sino de una evolución normal del sueño vinculada al desarrollo neurológico, emocional y motor de tu hijo/a. El sueño se transforma y se vuelve más complejo, lo que puede volverlo temporalmente más frágil. Las regresiones del sueño son naturales y forman parte del desarrollo de tu bebé. Por lo general no duran mucho tiempo y no deben preocuparte. ** Créditos de las fotos: YuriArcursPeopleimages | leungchopan | puhimec | drazenphoto | Johnstocker Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.