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¿Tu bebé no duerme durante el día o le cuesta conciliar el sueño a la hora de la siesta? No estás solo⸱a: muchos padres se enfrentan a dificultades relacionadas con el sueño de su recién nacido. ¿Por qué tu bebé se niega a hacer la siesta? ¿Cómo favorecer un buen descanso diurno?
Mi bebé no duerme durante el día: consejos prácticos.
Para poder acompañar mejor el sueño de tu bebé, aquí tienes, para empezar, algunas indicaciones generales sobre sus necesidades.
Las horas de sueño necesarias cambian rápidamente a lo largo de los meses. Durante el primer año, el ritmo vigilia–sueño se construye progresivamente y está principalmente influenciado por el reloj biológico de tu bebé y su creciente estado de alerta.
Aquí tienes una tabla resumen de las necesidades de sueño de tu bebé en función de su edad (atención: se trata solo de datos aproximados, que pueden variar de un niño a otro).
| Edad | Total de horas de sueño / 24 h | Número y duración de las siestas | Particularidades |
| 0–3 meses | 16–20 h | 4 a 6 siestas (30 min a 2 h) | Ciclos cortos (40–50 min), sueño activo predominante, numerosos despertares |
| 3–6 meses | 14–17 h | 3 a 4 siestas (45 min a 2 h) | Alargamiento de los ciclos (aprox. 70 min), empieza a establecerse la alternancia día/noche, primeras señales de sueño más marcadas por la noche |
| 6–12 meses | 13–15 h | 2 a 3 siestas (1 a 2 h) | Noches más largas, posibles despertares nocturnos, necesidad de un ritual para dormir |
| 12–18 meses | 12–14 h | 1 a 2 siestas (1 a 2 h) | Reducción de las siestas, se duerme más fácilmente con una rutina |
¿Lo sabías? ¡Las siestas no solo sirven para recargar energías! El sueño diurno desempeña un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo de tu hijo:

Varios factores, a menudo relacionados con la edad, la fisiología o el entorno, pueden explicar por qué tu bebé no duerme durante el día. Aquí tienes los principales.
Entre los 3 y 4 meses, muchos bebés empiezan a dormir mejor por la noche: su reloj biológico se ajusta, piden menos tomas nocturnas e incluso algunos consiguen dormirse solos o volver a dormirse después de un despertar nocturno. Paradójicamente, también es el momento en el que resulta más difícil hacer la siesta. Hacia los 4 meses, tu hijo está más despierto y aumenta su curiosidad: descubre el mundo, interactúa más y puede costarle desconectarse a la hora de dormir. Puede querer permanecer despierto para no perderse nada de lo que le rodea.
En el plano fisiológico, la producción de melatonina, la hormona del sueño, es mucho más baja durante el día, lo que dificulta conciliar el sueño a la hora de la siesta. La exposición a la luz natural, los ruidos ambientales o la estimulación del juego también pueden alterar su necesidad de descanso y provocar despertares o dificultades para dormirse.
Otras causas pueden explicar por qué tu bebé no duerme durante el día, como ciclos de sueño aún inestables (sobre todo en las transiciones entre el sueño lento y el sueño REM) o un entorno de descanso inadecuado (luz demasiado intensa, ruidos, temperatura o ausencia de condiciones propicias para relajarse).
Importante: el momento de acostar al bebé también influye mucho. Acostar a tu bebé cuando muestra señales de cansancio (se frota los ojos o se toca la cara) ayuda a favorecer el sueño.
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Si crees que a tu bebé le falta sueño, no te preocupes. Generalmente, unos pequeños ajustes en su rutina, su entorno y los momentos previos a la siesta son suficientes para recuperar un buen ritmo.
Crear un ritual en torno a la siesta (y, en general, al momento de dormir) ayuda a tu bebé a identificar cuándo es hora de acostarse, lo que favorece la relajación necesaria para dormirse. Aquí tienes algunos consejos.
Importante: un bebé necesita rutinas. Referencias regulares le dan seguridad y le permiten conciliar el sueño con más facilidad.
Un entorno adecuado es esencial para ayudar a tu bebé a diferenciar los momentos de vigilia de los de sueño.
Para recordar: algunos bebés necesitan más acompañamiento o tiempo para encontrar su ritmo. Lo importante es establecer un marco tranquilizador, observar las necesidades de tu hijo y ser flexible al aplicar las rutinas para sobrellevar mejor las etapas en las que tu bebé no duerme durante el día.

Una falta prolongada de sueño puede tener consecuencias importantes en la salud, el comportamiento y el bienestar de tu bebé. Aquí te explicamos cómo reconocer las señales de falta de sueño en tu bebé.

Es normal preocuparse si tu bebé no duerme durante el día a pesar de tus esfuerzos por instaurar un ritual tranquilizador. La mayoría de las veces, las dificultades para dormirse o los despertares frecuentes durante el día son transitorios y están relacionados con fases de desarrollo, cambios de entorno o la maduración de los ciclos de sueño. Sin embargo, hay algunas señales que deberían animarte a consultar a tu médico o pediatra para asegurarte de que todo va bien y recibir consejos adaptados a tu situación.
Estas son las situaciones en las que se recomienda buscar consejo médico:
Un profesional de la salud podrá ayudarte a distinguir entre una fase normal de “regresión” del sueño vinculada al desarrollo (que es pasajera y frecuente alrededor de los 4, 9, 12 meses…) y un verdadero trastorno del sueño que requiera atención específica.
No dudes en llevar un pequeño diario del sueño de tu hijo: anota los horarios de siesta y de noche, las fases de vigilia, las dificultades para acostarse o dormirse y cualquier cambio de comportamiento. Esto ayudará al médico a comprender mejor la situación y proponerte soluciones personalizadas. ¡Psst! En May te ofrecemos una herramienta especialmente diseñada para acompañarte frente a las dificultades de sueño de tu hijo.
El sueño es esencial para el desarrollo de tu hijo. Si tu bebé no duerme durante el día, no dudes en pedir consejo médico para establecer buenos hábitos en torno a las siestas.

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Créditos de las fotos: solovei23 | Prostock-studio | YuriArcursPeopleimages | seventyfourimages | joaquincorbalan | halfpoint
Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.
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