La coloración es un producto que debe utilizarse con mucha precaución, especialmente durante el embarazo. Aunque no está formalmente prohibida, las sustancias químicas que puede contener deben vigilarse atentamente. ¿Cuáles son los riesgos potenciales y qué precauciones hay que tomar?
Coloración del cabello en el embarazo: hacemos balance.
Coloración del cabello en el embarazo: riesgos potenciales
Los productos capilares contienen, en efecto, diversas sustancias químicas, algunas de las cuales generan debate en cuanto a su inocuidad. La mayoría de las coloraciones capilares tradicionales contienen una combinación de sustancias químicas que pueden atravesar el cuero cabelludo y entrar en la circulación sanguínea, aunque esta cantidad sigue siendo muy baja. Entre los ingredientes que conviene vigilar de cerca se encuentran, en particular:
- El amoníaco: se utiliza para abrir la cutícula y permitir la penetración de los pigmentos; puede provocar irritación del cuero cabelludo y de las vías respiratorias.
- Los parabenos: estos conservantes, sospechosos de ser disruptores endocrinos, deben evitarse en productos capilares durante el embarazo.
- La resorcina: este componente químico, presente en muchos tintes para el cabello, es potencialmente irritante y puede causar reacciones alérgicas.
- La parafenilendiamina (PPD): utilizada con frecuencia en los tintes para obtener tonos oscuros, también es conocida por su potencial alergénico.
La cantidad de sustancias químicas absorbida por el cuero cabelludo durante una coloración clásica es bastante baja. Hasta la fecha, ningún estudio ha demostrado un vínculo directo entre el uso de tintes capilares durante el embarazo y malformaciones congénitas o complicaciones importantes para el bebé.
Sin embargo, los expertos recomiendan prudencia, especialmente durante el primer trimestre, una etapa clave del desarrollo fetal. Es preferible limitar las coloraciones, las coloraciones de oxidación o cualquier aplicación de producto en contacto con el cuero cabelludo. Las reacciones alérgicas o irritativas también pueden ser más frecuentes durante el embarazo, ya que la piel y el cuero cabelludo se vuelven más sensibles bajo el efecto de las hormonas.
También se recomienda evitar:
- Los productos en spray: se inhalan con más facilidad y pueden irritar los pulmones, especialmente en espacios mal ventilados.
- Los champús colorantes sin aclarado: al absorberse más por la piel, aumentan el riesgo de transferencia de sustancias indeseables.
¿Quieres saber más? No dudes en descargar la aplicación May, donde encontrarás numerosos recursos para acompañarte y guiarte durante todo tu embarazo.
Coloración del cabello en el embarazo: precauciones a tomar
En general, es preferible esperar al final del embarazo para hacerse una coloración, a fin de no absorber productos externos. No obstante, si consideras que tu coloración no puede esperar, tómate el tiempo de revisar bien la composición del producto para que sea lo más natural posible y esté certificado como orgánico por el sitio de la International Nomenclature of Cosmetic Ingredients (INCI).
También es esencial adoptar gestos seguros para cualquier coloración del cabello durante el embarazo:
Antes de la coloración:
- Elegir productos suaves: prioriza una coloración vegetal, henna natural (marrón rojiza o anaranjada, en ningún caso negra) o tintes sin amoníaco ni parabenos. Estas alternativas respetan la fibra capilar y limitan los riesgos de irritación del cuero cabelludo.
- Hacer una prueba de alergia: aunque nunca hayas tenido una reacción antes, el embarazo puede hacer que la piel y el cuero cabelludo sean más reactivos. Aplica una pequeña cantidad de tinte detrás de la oreja 48 horas antes de la aplicación.
Durante la coloración:
- Ventilar la habitación: los vapores de algunos productos, incluso sin amoníaco, pueden resultar molestos. Abre las ventanas y evita los espacios cerrados.
- Optar por métodos sin contacto directo: las mechas, el balayage o la decoloración parcial son ideales porque no tocan el cuero cabelludo, limitando así la absorción de sustancias químicas.
- Priorizar métodos que permitan teñir parcialmente el cabello en zonas concretas, sin que el producto toque la piel.
Después de la coloración:
- Aclarar abundantemente: un aclarado largo y cuidadoso elimina los residuos de tinte de la piel y del cabello.
- Hidratar el cabello: utiliza un cuidado suave para preservar el brillo y la salud de tu cabello.
- Vigilar la piel: en caso de picor, enrojecimiento o reacciones alérgicas, consulta rápidamente a un/a profesional.
Atención: aunque la coloración vegetal o la henna pura suelen tolerarse mejor, algunos productos llamados “naturales” esconden aditivos sintéticos para intensificar el brillo o la fijación de los pigmentos. Por ello, es esencial comprobar la composición, ya que algunas mezclas pueden contener residuos de amoníaco o metales pesados. 
Coloración del cabello en el embarazo: ¿cuándo consultar a un/a profesional de la salud?
Algunas situaciones requieren la opinión de un/a peluquero/a con experiencia o de un/a profesional de la salud:
- Antecedentes de alergias: si ya has tenido reacciones a un tinte, a un colorante o a productos capilares, pide consejo a un/a profesional antes de empezar.
- Cuero cabelludo sensible o lesionado: el picor, la irritación o las heridas en el cuero cabelludo deben vigilarse de cerca durante el embarazo.
- Patologías cutáneas: en caso de eccema, psoriasis u otras enfermedades del cuero cabelludo, es necesaria una consulta médica antes de cualquier coloración.
- Reacciones inusuales: si observas una caída del cabello anormal, placas rojas o síntomas preocupantes después de una coloración, pide cita rápidamente con un/a profesional.
En resumen, aunque la coloración del cabello durante el embarazo no está formalmente contraindicada, sigue siendo esencial elegir bien los productos y adoptar precauciones adecuadas para proteger tu salud y la de tu bebé.
**
Créditos de las fotos: LightFieldStudios | diignat | bernardbobo
Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.