Hipotensión ortostática en el embarazo: comprenderla y prevenirla
Durante su desarrollo, su hijo puede atravesar periodos en los que se opone más a las reglas o a las peticiones de los adultos. Rechazos, rabietas o «no» repetidos pueden entonces marcar el día a día y ponerle a prueba. ¿Por qué se producen las crisis de oposición? ¿Cómo reaccionar y cuándo preocuparse? Hagamos un repaso.
La crisis de oposición se refiere a un momento en el que su hijo se opone sistemáticamente a las instrucciones. Durante la infancia, especialmente entre los 18 meses y los 3 años, su hijo atraviesa fases en las que busca diferenciarse de los adultos, poner a prueba los límites y afirmar su personalidad. Esta necesidad de autonomía es totalmente natural y se trata de una fase constructiva que le ayuda a crecer. Es la etapa de la independencia. Su hijo quiere «hacerlo todo solo», a veces rechaza la ayuda de los adultos y dice con frecuencia «no». No se opone por desafío constante, sino porque está construyendo su identidad. Estas crisis pueden manifestarse mediante:
Estos comportamientos son frecuentes, especialmente cuando el niño aún no domina bien el lenguaje o cuando se siente desbordado por sus emociones. Su estado de ánimo puede parecer inestable, con reacciones que pueden parecerle desproporcionadas. ¿Quieres saber más? No dudes en descargar la aplicación May, donde encontrarás numerosos recursos para acompañarte y guiarte a lo largo de tu vida como padre o madre primerizo(a). 
Las crisis de oposición forman parte del desarrollo del niño y pueden desestabilizarle. Ante estos momentos intensos, ciertas posturas educativas permiten calmar la situación y acompañar a su hijo en la gestión de sus emociones, mientras que otras reacciones pueden, por el contrario, empeorar la crisis.
Adoptar una actitud tranquila y comprensiva es esencial para desactivar las crisis y acompañar a su hijo. Aquí tiene algunas recomendaciones concretas:
Por el contrario, algunas reacciones, aunque instintivas, pueden amplificar la crisis o reforzar los comportamientos agresivos. Estos son los errores que conviene evitar:

Algunas señales deben alertarle y llevarle a consultar, especialmente si las crisis se vuelven difíciles de manejar en el día a día o van acompañadas de otros trastornos. Aunque la oposición forma parte del desarrollo normal de los niños, es importante identificar lo que puede salirse de lo habitual. Estas son las principales señales que deberían animarle a solicitar la opinión de un especialista:
A veces es difícil distinguir entre una oposición normal, vinculada al desarrollo y a la afirmación personal, y un trastorno negativista desafiante (TND), que pertenece al ámbito de la psiquiatría y requiere una atención específica.
Los profesionales de la psiquiatría infantil podrán ofrecer un diagnóstico preciso y proponer soluciones adecuadas para ayudar a su hijo. No dude en consultar para brindarle apoyo y preservar el equilibrio familiar.
En resumen, las crisis de oposición forman parte integral del desarrollo de muchos niños. Aunque pueden ser difíciles en el día a día, reflejan una necesidad de autonomía, afirmación personal y una dificultad aún normal para gestionar las emociones. Adoptando una actitud tranquila, comprensiva y estructurada, ayudará a su hijo a aprender progresivamente a expresar sus necesidades y a regular mejor sus emociones.
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Créditos de las fotos: nd3000 | sarawut20003
Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.
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