La posición sentada es un gran hito, ¡muy esperado por los padres! Es un primer paso hacia la independencia motriz de tu hijo. No solo le permite tener las manos libres para jugar, sino también contar con un campo de visión más amplio de su entorno.
¿Cuándo empieza un bebé a sentarse solo? Hacemos balance.
¿A qué edad empieza un bebé a sentarse solo?
La posición sentada forma parte de las grandes etapas del desarrollo y desempeña un papel clave en el desarrollo psicomotor global de tu bebé.
Sin embargo, como en cada fase del desarrollo de tu bebé, existen requisitos previos. Mientras tu bebé no sea capaz de sostener bien la cabeza, esto simplemente significa que su columna vertebral y sus músculos cervicales aún no están preparados para sostener una postura vertical como la posición sentada.
Tu bebé también debe saber darse la vuelta (de espalda a boca abajo y de boca abajo a espalda), reptar y colocarse en posición sirena (la posición sentada de playa). Es como con el lenguaje: no podrá empezar a hablar sin comprender antes las bases del lenguaje. Tu bebé aprende por etapas, y solo una cosa a la vez.
Por lo general, un bebé empieza a sentarse solo entre los 7 y los 10 meses. Esto es solo una estimación general, que no se aplica a todos los bebés. De hecho, cada niño se desarrolla a su propio ritmo en lo que respecta al desarrollo motor, incluidos sus primeros pasos.
Mientras no se siente solo, significa que su cuerpo, especialmente su espalda, no está listo. En ese caso, es preferible evitar colocarlo en esta posición.
¿Quieres saber más? No dudes en descargar la aplicación May, donde encontrarás numerosos recursos para acompañarte y guiarte a lo largo de tu vida como padre o madre primerizo(a).

¿Todos los bebés se sientan a la misma edad?
¡No! Tu bebé es único y, como hemos dicho, se desarrollará a su propio ritmo. Hay bebés que se centran mucho más en observar su entorno y a sus seres queridos (y dejan de lado su desarrollo motor), mientras que otros se concentran en su actividad motriz (y adquieren el lenguaje mucho más tarde). Todas las etapas del desarrollo son importantes, por eso es fundamental dejarle el tiempo necesario para adquirir cada una de ellas según sus necesidades.
La palabra de Audrey Vandromme, psicomotricista:
“¡Cada niño se desarrolla a su propio ritmo! Un niño no puede pasar a una nueva etapa hasta que la anterior esté completamente adquirida. No te preocupes si tu bebé avanza más rápido o más lento que otro.”
¿Conoces el concepto de “motricidad libre” (o autónoma)? Consiste en dejar que tu bebé descubra su cuerpo y sus capacidades libremente. Es lo que se llama actividad espontánea: tu bebé está programado para encontrar el camino hacia cada adquisición motriz.

¿Cuáles son las señales de que mi bebé está listo para sentarse solo?
Aunque el objetivo es dejar que avance a su propio ritmo, nada te impide observarlo atentamente. Y para la posición sentada, ¡hay señales que no engañan!
Si tu bebé ya gatea a cuatro patas: inclinará los glúteos hacia un lado y se enderezará hasta alcanzar la posición sentada.
Si tu bebé no gatea a cuatro patas (lo más frecuente): probablemente pasará de la posición semisentada (la posición “de playa”) a la posición sentada empujando el suelo con la mano para incorporarse sobre los glúteos.
Como se ha mencionado antes, existen requisitos previos para la posición sentada. Si ves que tu bebé ya sabe colocarse en posición de playa, es que la posición sentada no tardará en llegar. Estas adquisiciones motrices son posibles gracias al fortalecimiento de su columna vertebral. En orden, lo verás pasar: de espalda a boca abajo, de boca abajo a espalda, al reptado, a la posición de playa y finalmente a la posición sentada.

¿Cómo animar a mi bebé a sentarse solo?
Lo entendemos: tienes ganas de ver a tu bebé progresar en todos los ámbitos y, para ello, nada mejor que animarlo un poco. Sin embargo, atención: hablamos de animar, no de empujar.
Para que una posición esté realmente adquirida, también es importante que tu bebé sepa colocarse solo en esa posición para poder mantenerla después sin ayuda. Si lo haces por él, no podrá aprender a mantener la posición por sí mismo. Respetar su ritmo le da confianza y refuerza su deseo de explorar.
Entonces, ¿cómo animar a tu bebé?
- Ofreciéndole un entorno que facilite su progreso motor: una alfombra firme y suficientemente gruesa, apoyos para sujetarse…
- Siendo paciente: debe descubrir por sí mismo sus puntos de apoyo.
- Celebrando las pequeñas victorias cotidianas: no dudes en mostrarle que ves sus esfuerzos (tanto motrices como de lenguaje) y en felicitarlo. Además de aumentar su confianza, tu bebé querrá descubrir aún más de lo que es capaz.
Por el contrario, si colocas a tu bebé en posición sentada cuando no puede hacerlo solo:
- Es muy probable que se quede rígido.
- Estará totalmente concentrado en mantener el equilibrio y no podrá mirar a su alrededor ni manipular los objetos cercanos.
- Tampoco sabrá usar las manos para cambiar de posición ni desarrollará sus reflejos “paracaídas”.

¿Cómo apoyar el desarrollo de los músculos dorsales de mi bebé?
Como habrás entendido, si tu bebé aún no se sienta, es principalmente porque su espalda aún no está preparada para sostenerlo. Una de las mejores formas de ayudarlo es, una vez más, dejar que se las arregle solo, a su ritmo. Es cambiando de posición por sí mismo como se desarrollan sus músculos.
Estas experiencias corporales también preparan futuras adquisiciones como la posición de pie.
Aun así, puedes darle un pequeño empujón asegurándote de que esté perfectamente cómodo para descubrir su motricidad. Por ejemplo, puedes:
- Dejarlo descalzo siempre que sea posible: podrá usar los dedos de los pies para impulsarse mejor contra el suelo.
- Colocarlo sobre un suelo firme (alfombra, y luego cuando esté cómodo, baldosa, linóleo, parquet, baldosas de espuma…): así podrá experimentar mejor sus apoyos.
- Vestirlo con ropa que le permita libertad de movimiento: pantalones cortos o leggings en lugar de un vestido o vaqueros.

¿Es necesario usar accesorios para ayudar a mi bebé a sentarse?
Nada te impide poner a su disposición apoyos para ayudarlo a incorporarse, como un mueble bajo (asegurado), cojines o cajas. Pero atención: es importante tener en cuenta que el esfuerzo debe hacerlo tu bebé.
No intentes saltarte etapas empujándolo a colocarse en una posición que no domina. Podría desanimarse al no conseguirlo. Déjalo avanzar a su ritmo; es la mejor manera de ayudarlo.

¿Qué precauciones tomar cuando mi bebé empieza a sentarse?
Cuando tu bebé domine bien la posición sentada, ¡cuidado con lo que tenga a su alrededor! Una vez bien adquirida la posición, tu bebé podrá inclinarse, reequilibrarse y, sobre todo, tener las manos y los brazos completamente libres.
Como muchos bebés, es muy probable que el tuyo también sea muy curioso… de casi todo lo que entra en su campo de visión. Querrá agarrar y manipular todo lo que esté a su alcance.
Como desde su nacimiento, la primera precaución es asegurar al máximo su entorno y vigilar lo que tu bebé manipula o se lleva a la boca. Hay que prestar especial atención a los enchufes, los armarios con productos de limpieza o medicamentos, los cajones con cubiertos, las esquinas puntiagudas de las mesas, los objetos pequeños que pueden tragarse… En resumen, por su seguridad, se recomienda no dejar ningún objeto potencialmente peligroso en la habitación.
Una vez que sepa sentarse, puede que tu bebé empiece a favorecer la posición sentada frente a la posición tumbada.
Para reconciliarlo con la posición tumbada, será necesario volver a proponerle la alfombra de juego acompañándolo, jugando con él o poniendo a su disposición algunos juguetes. A veces podrás acompañarlo en la adquisición de posturas (darse la vuelta, reptar, sentarse…), dándole un pequeño empujón para mostrarle el camino, pero sin saltarte etapas.

¿Está relacionado el momento en que un bebé empieza a sentarse con otras etapas del desarrollo, como el reptado o la marcha?
Como hemos visto, todas las etapas del desarrollo de un bebé están relacionadas entre sí. Y sí, la posición sentada será efectivamente uno de los requisitos previos para la marcha.
Para empezar a caminar, tu bebé también tendrá que saber mantenerse de pie por sí solo. Al apoyarse sobre sus pies, adquiere tono muscular y el equilibrio esencial para caminar. Una vez más, irá a su propio ritmo.
Así que si tu bebé no se sienta bien por sí solo, no intentes hacerlo ponerse de pie. A diferencia del gateo, la posición sentada es un requisito previo obligatorio para la marcha. Saltarse una etapa tiende a desestabilizarlo y no le ayudará en su aprendizaje. Necesita pasar por posiciones intermedias que le permitirán fortalecer sus apoyos y sus músculos.
En resumen, para que tu bebé se siente, el punto clave es dejarlo hacer. Al felicitar sus esfuerzos sin apresurarlo, no tardarás en vivir junto a él esta gran etapa de su desarrollo. Y en caso de duda sobre su desarrollo motor, siempre puedes comentarlo en la próxima visita médica. Tu pediatra o profesional de la salud podrá tranquilizarte si tienes dudas sobre el ritmo motor de tu hijo.
**
Créditos de las fotos: YuriArcursPeopleimages | msvyatkovska | nateemee | SakyraImageInc | LightFieldStudios | MaplesImages | ckstockphoto
Este texto ha sido traducido del francés por una inteligencia artificial. La información, los consejos y las fuentes que contiene están conformes con las normas francesas, por lo que pueden no aplicarse a tu situación. Te recomendamos complementar esta lectura accediendo a la aplicación May ESP y consultando a los profesionales de la salud que te acompañan.